Un contrato de alquiler es un contrato vinculante, y las condiciones que más importan suelen estar escondidas en párrafos densos, no en el resumen que te da el arrendador. Las leyes de inquilinos cambian según el estado (y a veces según la ciudad), así que toma esto como una guía general y comprueba lo importante con las reglas de tu estado. El diagrama de arriba muestra dónde suelen estar las condiciones clave.
Paso a paso
- Renta y fecha de pago — la cantidad, el día en que vence, el período de gracia y el recargo por pagar tarde, y cómo debes pagar.
- Duración del contrato — las fechas de inicio y fin, y si el contrato se renueva solo (a menudo mes a mes, a veces por otro año completo) si nadie avisa.
- Depósito de seguridad — la cantidad y lo que tienes que hacer exactamente para recuperarlo. Busca la redacción que separa el “daño” del “desgaste normal”; el desgaste normal normalmente no se puede descontar de tu depósito.
- Quién paga qué — qué servicios incluye la renta y quién se encarga de las reparaciones, como un electrodoméstico averiado o una plaga.
- Invitados, subarriendo y mascotas — límites a los invitados que se quedan a dormir, si puedes subarrendar (y con la aprobación de quién) y las reglas o tarifas para mascotas.
- Aviso de entrada — con cuánta antelación debe avisar el arrendador antes de entrar por algo que no sea una emergencia.
- Mudanza al salir — con cuánta antelación debes avisar antes de irte y cómo hacerlo (a menudo por escrito, con 30 o 60 días).
Advertencia: Todo lo que un arrendador promete de palabra —un refrigerador nuevo, una tarifa que no cobra, un lugar de estacionamiento— debería constar en el contrato o confirmarse por correo antes de firmar. Si no está por escrito, es difícil exigirlo.
Documenta la vivienda al mudarte
Antes de desempacar, recorre todas las habitaciones y toma fotos con fecha o un video de todo lo que ya esté dañado: marcas en las paredes, manchas en la alfombra, encimeras astilladas, cualquier cosa que no funcione. Llena la lista de inspección de entrada si el arrendador te da una, y guarda una copia. Cuando te vayas, será tu prueba de que el daño ya estaba antes.
Depósitos de seguridad
Un depósito suele ser reembolsable si dejas la vivienda en las condiciones que exige el contrato, descontando el desgaste normal. El plazo que tiene el arrendador para devolverlo y lo que cuenta como daño lo fija la ley estatal (a veces municipal). La página de ayuda con la vivienda de USA.gov es un buen punto de partida para encontrar los recursos sobre derechos de inquilinos de tu estado.
Si necesitas irte antes
Si puedes hacerlo, y cuánto cuesta, depende del contrato y de la ley de tu estado:
- Algunos contratos incluyen una cláusula de terminación anticipada con una tarifa fija.
- Algunos permiten subarrendar con la aprobación del arrendador.
- Algunos no dicen nada, lo que normalmente significa que debes la renta hasta el final del contrato, salvo que el arrendador acepte otra cosa.
Pregúntale directamente al arrendador y, si hay mucho en juego, consulta las protecciones para inquilinos de tu estado antes de dar por hecho que estás atrapado o que puedes irte sin más.
Errores comunes
- Firmar sin leer todo el contrato, incluida la letra pequeña.
- No ver una cláusula de renovación automática y quedar atado a otro año.
- Mudarte sin fotografiar los daños que ya había.
- Confiar en promesas de palabra en lugar de promesas por escrito.
