Prepararte para una entrevista se reduce a tres cosas: conocer la empresa y el puesto, tener listas algunas historias reales que contar y llegar con tus propias preguntas.
Qué investigar antes
- La empresa — a qué se dedica de verdad, noticias recientes y su misión declarada. La página “Quiénes somos” y una búsqueda rápida de noticias suelen bastar.
- El puesto — vuelve a leer la oferta y anota las responsabilidades y habilidades que más destaca. Espera preguntas sobre cada una.
- Quien te entrevista, si sabes quién es: echar un vistazo rápido a su perfil profesional es una preparación normal.
Poder decir algo concreto sobre por qué te interesan este puesto y esta empresa transmite un interés real, algo que el entusiasmo genérico no logra.
Cómo responder a “Cuéntame de una vez en que…”
Usa la estructura STAR:
- Situación — el contexto, en una o dos oraciones.
- Tarea — lo que había que hacer.
- Acción — lo que hiciste tú. Dedica aquí la mayor parte de tu respuesta y habla de tu parte, no de la del equipo.
- Resultado — cómo terminó, idealmente con un detalle concreto o una cifra.
Prepara dos o tres historias reales que puedan adaptarse a varias preguntas comunes: un problema que resolviste, una vez que trabajaste en equipo y un error del que aprendiste. Los proyectos de clase, los clubes, el voluntariado y los trabajos de medio tiempo cuentan.
Consejo: Practica tus respuestas en voz alta, no solo en tu cabeza: con un amigo o grabándote con el teléfono. Es la forma más rápida de notar dónde te extiendes de más.
Qué ponerte
Si tienes dudas, vístete un poco más formal que el código de vestimenta diario de la empresa. Revisa su sitio web o sus redes sociales para hacerte una idea, o pregúntale a quien organizó la entrevista. Es más fácil ir un poco demasiado arreglado que demasiado informal.
Qué llevar
- Algunas copias impresas de tu currículum, aunque te hayas postulado en línea.
- Una libreta y un bolígrafo.
- Tu lista de preguntas.
- Un portafolio o muestras de tu trabajo, si son relevantes para el puesto.
Para una entrevista por video
Prueba la cámara, el micrófono y la conexión el día anterior, con la misma app. Siéntate frente a una ventana o una lámpara, elige un fondo sencillo, cierra las demás apps y silencia las notificaciones. Conéctate unos minutos antes.
Preguntas para hacer al final
Pregunta siempre algo: no tener preguntas puede interpretarse como poco interés. Buenas opciones:
- ¿Cómo sería tener éxito en este puesto después de los primeros 90 días?
- ¿Cuál es el mayor desafío del equipo ahora mismo?
- ¿Qué es lo que más le gusta de trabajar aquí?
Después de la entrevista
Envía un correo breve de agradecimiento en menos de un día, mencionando algo concreto de la conversación. Es un paso pequeño que muchos candidatos se saltan, y por eso es fácil que te recuerden por hacerlo.
Errores comunes
- Criticar a un empleador, profesor o compañero anterior. Aunque sea merecido, genera dudas sobre ti. Describe la situación con hechos y céntrate en lo que hiciste al respecto.
- Divagar en una historia sin llegar a lo que hiciste. Quien entrevista quiere oír tu acción y su resultado.
- No tener preguntas propias.
- Tomarte una entrevista por video más a la ligera que una en persona.
